Creado en Domingo, 17 Junio 2012 11:39 Escrito por Sheila Gutiérrez Licea Visto: 957
Cada año, el tercer domingo de julio se celebra el día más feliz de papá, con el objetivo de reconocer la paternidad responsable y homenajear a esa persona con toda justeza que a decir verdad no ha sido tan reconocida como la madre. En la mayor parte de los países de América Latina, los Estados Unidos y Canadá, se celebra siguiendo la tradición de la primera ocasión en que en el año 1910, una hija rindió homenaje a su padre veterano de guerra, el que al enviudar quedó a cargo de 5 niños y los educó ejemplarmente.
En Cuba, el Día de los Padres se celebró por primera vez el 19 de Junio de 1938, por iniciativa de la escritora y artista Dulce María Borrero. Lo cierto es que a partir de entonces en esta pequeña nación del Caribe, no importa el lugar ni la fecha para expresar: ¡Te quiero papá!, ¡Felicidades abuelo!
La tradición del Día de los Padres sigue tomando fuerza, para demostrar a todos los que se incorporan librando prejuicios a las tareas del hogar y la formación de los pequeños, que son tan importantes como los demás seres humanos. La realidad es cada día más fehacientemente, en la mañana se ve a los padres y a los abuelos tomar de la mano a los pequeños para conducirlos a la escuela o al Círculo Infantil, jugar al béisbol o hacer piruetas para obtener como premio la risa de los infantes.
Quizás en las circunstancias actuales de Cuba las principales gestiones de la vivienda se reacomoden hacia la figura paterna, pero hacia estas marchan con gusto los padres y abuelos, felices del regalo que les ha dado la vida: ver crecer felices a sus hijos.