Creado en Miércoles, 11 Julio 2012 08:01 Escrito por Arnoldo Fernández Verdecia Visto: 924
El presidente de los Estados Unidos, Barak Obama, cuenta con argumentos suficientes para indultar a los Cinco. Los errores cometidos durante el proceso judicial, reconocidos por la jueza y la fiscal encargadas del caso, son evidencias contundentes de la necesidad de reconsiderar la causa de unos hombres, que lo único malo que hacían, era proteger a su país, Cuba, de planes terroristas concebidos en la Florida.
Obama debe estar bien claro que el proceso judicial transcurrió, y aún transcurre, si tenemos en cuenta la solicitud de Habeas Corpus, en un ambiente de ilegalidad y amenazas a los abogados de la defensa y a todos aquellos que apoyan a los Cinco.
La memoria del proceso debe recordarle al presidente Obama, que hasta el fiscal general de Estados Unidos, en tiempos de George Bush, hijo, el señor Alberto González, pidió que se retirara a Gerardo, uno de los Cinco, el cargo de conspiración para cometer asesinato, pues no se tenían pruebas para encausarlo por esta razón.
Incluso, señor Obama, hasta la Corte de Apelaciones de Atlanta declaró nulo y sin valor el juicio.
Debemos reconocer que la defensa de los Cinco cometió algunos errores, entre ellos uno imperdonable, y fue el de no solicitar la anulación del juicio, una vez que la propia jueza Lenard se quejó del comportamiento de la prensa.
Otro error que no puede ignorarse es que el abogado de oficio, asignado a Gerardo, no fue capaz de abortar la condena, que siete meses después le sumaron, de conspiración para cometer asesinato en primer grado. Al aceptarla, influyó negativamente sobre el resto de los encausados, vinculados a su defendido, considerado por los captores, líder principal de la causa.
Con estos datos que hoy pongo a consideración suya, señor Obama, cómo es posible que haga silencio en torno a Gerardo, cómo permite que la jueza niegue la posibilidad a la defensa de acceder a nuevas pruebas que podrían cambiar el curso legal del caso. Obama usted sabe de leyes, creo que ha interpretado bien el espíritu de su país, así que, a pesar de estar envuelto en una carrera electoral por la reelección, tenga en cuenta mis argumentos y obre con justicia. Las familias de los Cinco reclaman su presencia en Cuba.